Moby Dick
Moby Dick Con un ancla de fragata como bocado de brida, y fasces de arpones en lugar de espuelas, montarÃa esa ballena y saltarÃa a los cielos más altos, ¡por ver si los legendarios reinos celestiales, con todos sus innumerables pabellones, de verdad están acampados más allá de mi vista mortal!