Moby Dick
Moby Dick —Oh, no —dijo él, con cierto aspecto diabólicamente gracioso—, el arponero es un tipo oscuro de apariencia. Nunca come dumplings, no señor… no come nada que no sean filetes, y le gustan poco hechos.
—Al diablo cómo le gusten —dije yo—. ¿Dónde está ese arponero? ¿Está aqu�
—No tardará en estar aquà —fue la respuesta.
No pude evitarlo, y empecé a sentirme receloso de este arponero «oscuro de apariencia». De cualquier manera, tomé la decisión de que, si asà se daba que debÃamos dormir juntos, él debÃa desvestirse y meterse en la cama antes que yo.
Terminada la cena, la compañÃa volvió al bar, y no sabiendo yo qué más hacer, resolvà pasar el resto de la velada como observador.
Pronto se escuchó un tumultuoso ruido en el exterior. Sobresaltándose, el posadero gritó:
—Ésa es la tripulación del Orca. Lo vi anunciado en alta mar esta mañana; una expedición de cuatro años, y un barco lleno. Hurra, muchachos; ahora tendremos las últimas noticias de las Fiji.