Moby Dick
Moby Dick Pero Derick tenía una ventaja inicial tan decisiva, que a pesar de toda su urbanidad habría resultado el ganador de esta carrera si sobre él no hubiera descendido el juicio de los justos en forma de un paleteo de la pala de su remero de medianía. Mientras este torpe patoso estaba tratando de liberar su fresno, y mientras, en consecuencia, la lancha de Derick estaba a punto de volcar, y éste les bramaba a sus hombres con enérgica rabia… ése fue un buen momento para Starbuck, Stubb y Flask. Con un grito, dieron una mortal arrancada avante, y sesgadamente se alinearon en la aleta del germano. Un instante más, y las cuatro lanchas estaban diagonalmente en la inmediata estela de la ballena, mientras a ambos lados de ellos se extendía el espumoso oleaje que ésta provocaba.