Moby Dick
Moby Dick Ahora bien, como en aguas de la costa occidental de Java, en la vecindad próxima al estrecho de Sunda, se habían capturado muchos cachalotes; como, de hecho, la mayor parte del caladero, y sus alrededores, eran en general reconocidos por los pescadores como un lugar excelente para dar batidas; por todo ello, cuando el Pequod se acercaba cada vez más al cabo de Java, se advirtió y se recomendó repetidamente a los vigías que se mantuvieran bien despiertos. Mas aunque los verdes acantilados de la tierra pronto aparecieron plagados de palmeras en la amura de estribor, y aunque con deleitado olfato se aspiró en el aire la canela fresca, no obstante, ni un solo surtidor fue avistado. Casi renunciando a todo pensamiento de dar con alguna presa en las cercanías, a punto estaba el barco de entrar en el estrecho cuando se escuchó desde arriba el acostumbrado grito de júbilo, y no mucho después nos saludó un espectáculo de singular magnificencia.