Moby Dick
Moby Dick Mas sea aquí adelantado que a causa de la incansable actividad con la que últimamente han sido cazados en todos los cuatro océanos, ahora, a los cachalotes, en lugar de navegando casi invariablemente en pequeñas compañías aisladas, como en épocas anteriores, se les encuentra frecuentemente en extensas manadas que a veces abarcan tamaña multitud que casi parecería como si numerosas naciones suyas hubieran jurado solemne federación y alianza de asistencia y protección mutua. A esta agrupación del cachalote en tales inmensas caravanas puede imputarse la circunstancia de que incluso en los mejores caladeros puedas ahora navegar a veces durante semanas y meses enteros sin que se te presente un solo chorro; y entonces, de pronto, ser recibido por lo que a veces parecen miles y miles de ellos.
Ancha en ambas amuras, y a la distancia de unas dos o tres millas formando un gran semicírculo que abarcaba la mitad del horizonte plano, una cadena continua de surtidores de ballena centelleaba y pirueteaba en el aire del mediodía. A diferencia de los rectos surtidores gemelos perpendiculares de la ballena franca, que, dividiéndose arriba, caen en dos bifurcaciones como las escindidas ramas inclinadas de un sauce, el chorro único, ladeado hacia delante del cachalote presenta una espesa y rizada fronda de neblina blanca que continuamente se eleva y cae a sotavento.