Moby Dick
Moby Dick Pudin de ciruela es el término con que se designan ciertas partes fragmentarias de la carne de la ballena que se adhieren aquí y allí a la manta de lardo, y que a menudo participan en un grado considerable de su untuosidad. Es un objeto muy refrescante, cordial y bonito de contemplar. Como su nombre indica, es de una tintura enormemente rica, moteada, con un fondo a rayas níveas y doradas, punteado de manchas del más profundo púrpura y carmín. Son ciruelas de rubíes en imágenes de pomelo. A pesar del sentido común, resulta difícil abstenerse de comerlo. Yo confieso que una vez me escondí detrás del trinquete para probarlo. Sabía a algo así como lo que yo diría que podía saber una regia chuleta del muslo de Louis le Gros, suponiendo que le hubieran matado el primer día de la temporada del venado, y que esa particular temporada del venado fuera coincidente con una inusualmente buena cosecha de los viñedos de la Champagne.
Hay otra substancia, y una muy singular, que aparece en el curso de estos trabajos, pero creo que es muy complicado describirla adecuadamente. Se llama gordogollión; un original apelativo de los balleneros, e igualmente lo es la naturaleza de la substancia. Es algo inexpresablemente viscoso y fibroso, que se encuentra muy frecuentemente en las cubetas de esperma tras el prolongado apretar y la subsecuente decantación. Yo creo que son las extraordinariamente delgadas membranas fragmentadas de la caja, que se fusionan.