Omu

Omu

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

De paso, hay que decir que el tonelero tenía una verdadera admiración de marino por lord Nelson, pero también tenía una idea muy errada sobre la apariencia personal del héroe. No contento con privarlo de un ojo y de un brazo, tercamente sostenía que también había perdido una pierna en una de sus batallas. Dominado por esta idea, a veces se acercaba a Dunk brincando, con una pierna sujeta a la espalda con el brazo derecho, a la vez que cerraba un ojo.

En esa posición, lo obligaba a mirar y a contemplar al hombre que había dado tal repaso a sus paisanos en Copenhague.

—Tú, Dunk, mira —decía, brincando a su alrededor y parpadeando a toda prisa con un ojo para mantener el otro cerrado—, mira: un solo hombre, que me cuelguen, medio hombre, con una pierna, un brazo, un ojo… que me cuelguen, nada más que con una parte del cuerpo, le dio de azotes a todo tu país mugriento. ¿Me lo vas a negar, patán?

El danés era una mula y, como entendía muy poco el inglés, raras veces daba alguna respuesta, de modo que, por lo común, el tonelero dejaba caer su pierna y se marchaba, con el aire de un hombre que no se digna añadir nada más.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker