Omu
Omu Aunque este y otros males físicos eran desconocidos antes de que los blancos descubrieran las islas, se han encontrado muchos casos de fa-fa o elefantiasis, una enfermedad nativa que parece haber existido entre estas gentes desde la más remota de las antigüedades. Esta afección se observa sólo en las piernas y los pies, que se hinchan en ocasiones hasta alcanzar el perímetro del cuerpo de un hombre y cuya piel se cubre con escamas. Se podría suponer que una persona con tal padecimiento sería incapaz de caminar pero, al parecer, estos enfermos se mantienen casi tan activos como el que más, en apariencia no sufren el menor dolor, y soportan la desgracia con un grado de jovialidad que es de verdad maravilloso.
La fa-fa se manifiesta de un modo muy gradual, y pasan años hasta que las extremidades alcanzan el máximo de deformación. Los nativos la atribuyen a diversas causas, pero la impresión general parece ser que, en la mayoría de los casos, proviene de la ingestión de frutos del pan y de nabos indios. Por las noticias de que dispongo, no es hereditaria. Los nativos no intentan aliviarla en ninguna de sus etapas, pues se considera que es un mal incurable.
Al hablar de la fa-fa, recuerdo a un pobre hombre, un marinero, al que después volví a ver en Rurutu, una isla apartada, a unos dos días de navegación de Tahití.