Omu
Omu La tez de uno y otro sexo es bastante clara, pero en los hombres suele ser más oscura, porque se exponen más al sol. Sin embargo, en el hombre se estima mucho una piel atezada, porque se considera una señal de fuerza tanto fÃsica como espiritual. De esto se deriva un dicho sumamente antiguo de los tahitianos:
Si la madre tiene oscuras las mejillas,
el hijo tocará la concha guerrera;
si ella tiene un cuerpo fuerte, él dictará leyes.
Con esta idea de la virilidad, no es extraño que los tahitianos vean a los pálidos y sosos europeos como débiles y afeminados; en cambio, a un marinero con las mejillas del color de una pechuga de pavo bien horneada se le considera un campeón del músculo o, para usar la frase que ellos emplean, un taata tona, un hombre de puros huesos.
La mención de los huesos me trae a la memoria una fea costumbre de estos isleños, hoy ya olvidada: la de hacer anzuelos y barrenas con los huesos de sus enemigos. Esto supera al hábito escandinavo de convertir en copas y platos los cráneos de los demás.