Omu
Omu Cortamos el cabo, nos alejamos lo más rápido posible, y asà regresamos. En la Calabuza, los demás nos esperaban impacientes. El saco estaba bien abastecido de boniatos cocidos, cubos de carne salada de vaca y de cerdo, y un conocido pudÃn marinero al que llaman duff, hecho con harina y agua, que tiene una consistencia semejante a la de un ladrillo poco cocido. Con estas exquisiteces, y un apetito punzante, salimos para celebrar una merienda nocturna bajo la luz de la luna.