Omu
Omu Poco después de mi expulsión de las murallas de Motú-Otú, oà una curiosa discusión casuÃstica habida entre uno de los más sagaces e inteligentes nativos que jamás traté en TahitÃ, un hombre llamado Arhitú, y nuestro muy ilustrado tebano, el doctor. Se trataba de si era justo y legÃtimo que un nativo guardara en el dÃa debido el descanso sabático europeo, en lugar de hacerlo en el dÃa señalado por los misioneros y asà aceptado por los isleños en general.
Se debe recordar que los misioneros del buen barco Duff, que más de medio siglo atrás habÃan establecido la estima de TahitÃ, habÃan llegado doblando el Cabo de Buena Esperanza, de modo que al navegar hacia el este habÃan perdido un precioso dÃa completo de sus vidas, e iban todo ese tiempo por delante de la hora de Greenwich. Por esta causa, las naves que llegan tras doblar el Cabo de Hornos, que es como casi todas lo hacen en la actualidad, se encuentran con que en Tahità es domingo, cuando según su propio punto de vista sobre el tema tendrÃa que ser sábado. Pero como esto no altera el cuaderno de bitácora, los marineros respetan su descanso sabático y los isleños, el suyo.