Omu

Omu

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Respecto al canto, como en tantas otras cosas, los tahitianos son muy distintos de los pueblos de las Islas Sandwich, donde los rebaños parroquiales se diría que, en lugar de cantar, balan.

Cuando terminaron de cantar el salmo, siguió una oración. Muy considerado, el misionero la abrevió, porque los fieles se mostraron inquietos y poco atentos tan pronto se inició el rezo.

A continuación se leyó un capítulo de la Biblia tahitiana, se eligió un texto y empezó el sermón, que se escuchó con más atención de la que yo esperaba.

Ya me había informado, en distintas fuentes, de que los sermones de los misioneros, pensados para captar la atención de sus simples oyentes, eran —como es natural— una descripción que resultaba bastante divertida para los extranjeros, en la que en resumen se hablaba mucho de barcos de vapor, de carruajes de alcaldes y de la forma en que se apagan los incendios en Londres; por esta causa, tuve el cuidado de buscarme un buen intérprete, que resultó ser un inteligente marinero hawaiano, con el que había entablado relación.

—Oye, Jack —le dije antes de entrar—, pon atención a cada palabra y dime todo lo que puedas a medida que el misionero vaya hablando.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker