Omu
Omu Por lo común, el Valle de Martair era el sitio más tranquilo que se pueda imaginar. De haber conseguido que los mosquitos emigraran, se podrÃa haber pasado allà un mes de agosto muy placentero. Pero no fue asà para el infortunado Fantasma Largo, ni para mÃ, como se verá de inmediato.