Omu
Omu La perspectiva de asistir a una tradicional hevar o danza tahitiana, era uno de los alicientes que habíamos tenido para llegar hasta allí; al ver que Rartú se mostraba bastante liberal en sus ideas religiosas, le revelamos nuestro deseo. En un primer momento puso reparos, se encogió de hombros como un francés, declaró que no se podía propiciar una cosa así, porque algo era peligroso, algo que podría poner en apuros a todos los que interviniesen. Pero conseguimos vencer sus reticencias, le convencimos de que se podía hacer, y para esa misma noche se organizó una hevar; es decir, un genuino fandango pagano.