Omu

Omu

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Una vez atravesado el Sahara, o Desierto Ardiente, aliviamos nuestros pies medio ampollados en un agradable paseo por un prado cubierto de hierba alta, que pronto nos condujo a la vista de unas casas dispersas, construidas al abrigo de un bosquecillo en las afueras del pueblo de Partoowye.

Mi compañero quiso entrar en la primera de ellas pero, al acercarnos, vimos que tenían un aire tan pretencioso, al menos para viviendas nativas, que vacilé, pensando que tal vez eran residencias de altos jefes, de quienes no se podía esperar una bienvenida demasiado generosa.

Nos habíamos detenido, irresolutos, cuando de la casa más cercana nos llamaron.

Aramai! Aramai, karhowris! (¡Venid! ¡Venid, extranjeros!)

Entramos de inmediato, y nos saludaron cordialmente. El dueño de casa era un isleño de aspecto aristocrático; vestido con unos amplios calzones de lino y una bonita camisa blanca, llevaba una faja de seda roja a la cintura, a la moda de los hispanos en Chile. Se acercó a nosotros con una actitud generosa y franca, se tocó el pecho con la mano y se presentó como Irimiar Po-Po, es decir, para poner de nuevo en inglés su nombre de pila, Jeremiah Po-Po.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker