Typee
Typee Estas criaturas de aspecto repulsivo parecían haber perdido el control de sus extremidades inferiores y se mantenían sentados en el suelo con las piernas cruzadas en estado de estupor. No llamamos su atención, parecían inconscientes de nuestra presencia, mientras Mehevi nos sentó en las esteras y Kori-Kori pronunció alguna jerga ininteligible.
En unos segundos un muchacho entró con un cuenco de poi-poi y para comerme su contenido me vi obligado nuevamente a someterme a la oficiosa intervención de mi infatigable sirviente. Le siguieron otros platos; el jefe manifestaba la más inoportuna hospitalidad forzándonos a participar del banquete y para eliminar todo embarazo de nuestra parte, predicó con el mejor de los ejemplos.