Typee
Typee El árbol del pan en su mayor esplendor es grande y elevado, desempeña el mismo papel en el paisaje marquesino que el olmo en Nueva Inglaterra. Este último se le parece algo en altura, la amplia extensión de sus ramas y su venerable e imponente aspecto.
Las hojas del árbol del pan son de gran tamaño y sus bordes están rizados y cortados tan fantásticamente como las de un cuello plisado femenino. Como anualmente cambian las hojas, casi compiten, en la brillante variedad de sus cambiantes tonalidades, con las fugaces sombras del pez dorado moribundo. Los tintes otoñales de nuestros bosques americanos, con toda su magnificencia, no pueden compararse con este árbol.
La hoja, en una de sus etapas, cuando casi todos los colores del prisma se mezclan en su superficie, se convierte a menudo en uno de los soberbios y sorprendentes sombreros de los nativos. La fibra principal que atraviesa todo su largo se abre hasta una distancia conveniente y con los elásticos lados apartados, la cabeza se introduce en ellos con la parte posterior más baja que la anterior, la cual se dobla con garbo hacia arriba y la parte restante cae lateralmente hasta detrás de la oreja.