Typee
Typee La fruta tiene gran parecido en magnitud y aspecto general con una de nuestras cidras comunes, pero sin líneas en su superficie, sino que está toda punteada con pequeñas prominencias cónicas, como los clavos de un portón de una iglesia antigua. La cáscara tiene quizás un octavo de pulgada de espesor; y quitándola cuando el fruto está en su punto de madurez, presenta un bello globo de blanca pulpa que puede comerse en su totalidad, salvo su fino centro, que sale con facilidad.
El fruto del árbol del pan, sin embargo, nunca se come y en realidad no es apropiado hasta que se somete a una forma u otra de cocción.
La más sencilla de cocinarlo, según creo la mejor, consiste en colocar cualquier cantidad de fruta fresca cuando se encuentra en un estado particular de maduración, entre las brasas del mismo modo en que se asa una patata. Después de unos diez o quince minutos, la verde cáscara se oscurece y raja, mostrando entre las ranuras su blanco interior. Tan pronto como se refresca se le cae la cáscara y queda la suave pulpa redonda en toda su pureza y estado más delicioso. Cocida de esta forma tiene un sabor suave y agradable.