Typee
Typee Ahora bien, cuando el viajero científico llega a casa con su recopilación de maravillas intenta, quizá, brindar una descripción de alguno de los extraños pueblos que visitó. En lugar de presentarlos como una comunidad de ociosos salvajes que viven una vida alegre, inocente y relajada, inicia una narración muy instruida y circunstancial sobre ciertas supersticiones y prácticas indescriptibles acerca de algo que desconoce tanto como los propios isleños. Habiendo tenido poco tiempo y escasamente la oportunidad de conocer sus costumbres, pretende describirlas en un estilo casual y fortuito; y si el libro producido de esa manera fuera traducido al idioma del pueblo al cual supone se refiere, les parecería tan maravilloso a ellos como lo es al público norteamericano, y mucho más improbable.