Typee
Typee Cuando estos miserables famélicos son despojados de esta manera de su abastecimiento natural, sus benefactores les ordenan trabajar y ganarse el sustento con el sudor de la frente. Sin embargo, a ningún fino caballero nacido en la opulencia hereditaria hace más daño este trabajo manual que al voluptuoso indio cuando le roban de este modo el regalo del cielo. Acostumbrado a su necesidad, las de indolencia, no soporta el esfuerzo físico; y las enfermedades y los vicios —males de procedencia extranjera— pronto terminan con su miserable existencia.