Typee
Typee ¿Pero qué importa todo esto? ¡Vean los gloriosos resultados! Las abominaciones del paganismo han cedido paso a los ritos puros de la adoración cristiana; ¡los salvajes ignorantes fueron sustituidos por los refinados europeos! Ahí está Honolulu, la metrópoli de las Islas Sandwich. Una comunidad de desinteresados comerciantes y de devotos heraldos de la Cruz[49] autoexiliados, viven en el mismo lugar que veinte años atrás estaba manchado por la presencia de la idolatría. ¡Buen tema para un elocuente predicador de la Biblia! Tampoco se ha dejado pasar una oportunidad como esta para desplegar la retórica misionera. Pero cuando estos filántropos nos envían sus relucientes recuentos de la mitad de sus labores, ¿por qué su modestia les impide publicar la otra mitad del bien que han labrado? Sólo luego de visitar Honolulu, me percaté del hecho de que la pequeña población de nativos que había quedado, había sido civilizada convirtiéndolos en animales de tiro; y había sido evangelizada convirtiéndolos en bestias de carga. Literalmente les han puesto el freno en la boca y los han enjaezado a los carros de sus instructores espirituales al igual que bestias salvajes.