Typee

Typee

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

De esta manera avanzamos unas cuatro o cinco millas, cuando nos recibieron un grupo de unos veinte isleños, que entablaron una animada conversación con los que me acompañaban. Impaciente por la demora ocasionada por esta interrupción, incité al hombre que me cargaba a que siguiera sin sus compañeros, cuando Kori-Kori, que corría a mi lado, me informó con tres miserables palabras que la noticia era falsa:

—Toby ouli perni. (Toby no llegó.)

Sólo Dios sabe cómo, en el estado mental y físico en que me encontraba, pude soportar la agonía que la noticia me había ocasionado; no es que fuera del todo inesperada; pero había confiado en que el hecho no se hubiera conocido antes de llegar a la playa. En seguida preví lo que los salvajes harían: Habían cedido ante mis súplicas sólo para que pudiera dar un buen recibimiento a mi compañero perdido; pero ahora que conocían que no había llegado, me obligarían a regresar.

Mis suposiciones fueron más que acertadas. A pesar de mi resistencia, me llevaron a una casa cercana y me depositaron en las esteras. Poco después varios de los que me habían acompañado desde el Tai, separándose de los demás, se dirigieron al mar. Los que quedaron, entre los que estaban Marheyo, Mau-Mau, Kori-Kori y Tinor, se reunieron fuera de la casa y esperaron a los demás.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker