Typee

Typee

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Durante uno o dos minutos después de nuestra partida, los salvajes, formados en grupos diferentes, permanecieron mudos e inmóviles. De pronto el airado jefe mostró con sus gestos la acción que emprendería. Gritó a sus compañeros señalando con su hacha la punta de tierra, se dirigió a toda velocidad en esa dirección y lo siguieron unos treinta nativos, entre ellos algunos sacerdotes, gritando todos "¡Runi, runi!" a toda voz. Evidentemente tenían la intención de nadar desde el saliente e interceptarnos la salida. El viento aumentaba por momentos y soplaba contra nosotros levantando una de esas marejadas donde remar se hace tan difícil. Sin embargo, las probabilidades parecían estar a nuestro favor, pero cuando llegamos a unas cien yardas de la punta, los rápidos salvajes ya se lanzaban al agua y temimos que en cuestión de pocos minutos estaríamos rodeados por los enfurecidos nativos. Si así era, nuestra suerte estaba echada, pues estos salvajes, a diferencia de los débiles nadadores de los países civilizados, son adversarios más temibles en el agua que en la tierra. Fue una prueba de resistencia: nuestros nativos remaban hasta doblar los remos y el grupo de nadadores zurcaba las aguas con gran velocidad a pesar de estar encrespada.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker