Typee
Typee Por un momento tratamos de buscar una ruta más viable; sin embargo, comprobamos que no tenÃamos otro remedio que atravesar esta espesura de juncos de todas formas. Cambiamos nuestro orden de marcha pues yo era el más pesado y tomé la cabeza con vistas a abrirnos paso a través de este obstáculo, mientras Toby pasó a la retaguardia.
Dos o tres veces intenté penetrar la espesura y a fuerza de ciencia y paciencia pudimos adelantar algo; pero ante lo difÃcil de la labor, abandoné el intento con desespero.
Colérico por haber encontrado un obstáculo que no habÃamos previsto, me lancé desesperadamente contra él, aplastando contra el suelo las cañas que tocaban mi cuerpo y, reincorporándome, repetÃa la acción con igual efecto. Veinte minutos después de este ejercicio excesivo estaba casi extenuado, pero nos adentró algo en la espesura; cuando Toby, que cosechaba el fruto de mi obra siguiéndome de cerca, me propuso cambiar de turno y pasar a la delantera con vistas a dar una tregua a mis esfuerzos. Sin embargo, con su esbelta figura no progresó mucho y me vi obligado a retomar mi puesto anterior.