El dominico blanco
El dominico blanco »¿Cómo explica usted, reverencia, que de acuerdo con su fe y según la voluntad de Dios, la Biblia haya llegado a nuestros tiempos sin la tradición de aquellas «otras cosas»?
»¿Se ha perdido? ¿Cómo «pierde» un muchacho su cortaplumas?
»Le digo que hoy día viven aún «otras cosas», siempre han vivido y siempre permanecerán vivas, aunque enmudecieran todas las bocas que las pronuncian y ensordecieran todos los oídos que puedan escucharlas. El espíritu las mantendrá vivas con su murmullo y creará siempre nuevos cerebros de artistas que vibran cuando él quiere y se construyen nuevas manos para escribir cuando él se lo ordena.
»Son aquellas cosas que sabía y sabe Juan: los secretos que guardaba «Cristo» y que resumió cuando dijo por boca de Jesús, su instrumento: «Antes de Adán, existía Yo».