El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —Por lo demás, y para regresar a nuestro tema —continuó cambiando de tono—, no creo que a su protegida —la dama— le amenace por el momento ningún peligro. Deje que las cosas sigan su curso. Cierto, se dice: el hombre prudente es precavido, pero el más prudente, me parece a mÃ, espera y está preparado para todo. Tal vez surja la posibilidad de que Aaron Wassertrum se encuentre conmigo, pero eso ha de partir de él… yo no daré ningún paso, él es el que ha de venir. O a usted o a mÃ, eso es indiferente… entonces hablaré con él. Él tendrá que decidir si sigue mi consejo o no. Yo me lavo las manos.
Intenté leer, angustiado, en su rostro. Nunca habÃa hablado en un tono tan frÃo y peculiarmente amenazador. Pero tras esos ojos negros y profundos se abrÃa un abismo.
«Hay como un cristal entre él y nosotros», se me vinieron a la mente las palabras de Miriam.
Sólo pude estrecharle la mano en silencio e… irme.
Me acompañó hasta la puerta. Cuando subÃa las escaleras me volvà una vez y le vi parado, me hizo una seña amistosa, como alguien que quisiera decir algo pero no pudiera.