El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] El grueso dedo del portero señaló en un mapa:
—AquÃ.
—¿Y la taberna «Zum Loisitschek»?
—AquÃ.
—Deme un trozo grande de papel.
—Tenga.
Envuelvo el sombrero de Pernath. Qué extraño, casi es nuevo, inmaculado de limpio y, sin embargo, tan frágil, como si fuera antiquÃsimo.
En el camino reflexiono:
Todo lo que ha vivido este Athanasius Pernath lo he vivido en sueños con él, lo he visto en una noche, lo he oÃdo con él, lo he sentido con él, como si yo hubiese sido él. Pero ¿por qué no sé qué vio por la ventana cuando se rompió la cuerda y él gritó «¡Hillel! ¡Hillel!»?
En ese instante se ha separado de mÃ, es como me lo explico.
He de encontrar a ese Athanasius Pernath, aunque para ello tenga que emplear tres dÃas con sus noches.
¿Asà que ésta es la calle Hahnpass?
¡Ni por aproximación la he visto asà en mi sueño!
Todas las casas son nuevas.
Un minuto después me siento en el Café Loisitschek. Un local silencioso y bastante limpio.