El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] En el trasfondo, sin embargo, un estrado con una barandilla de madera, no se puede negar una cierta semejanza con el viejo «Loisitschek» soñado.
—¿Qué desea? —pregunta la camarera, una joven regordeta embutida literalmente en un frac de satén rojo.
—Coñac, señorita… gracias… hm… ¡señorita!
—SÃ, señor.
—¿A quién pertenece el café?
—Al señor consejero comercial Loisitschek. Toda la casa le pertenece a él. ¡Un señor muy rico!
¡Ajá, el tipo con los dientes de jabalà en la cadena del reloj!, recordé.
He tenido una buena idea que me orientará:
—¡Señorita!
—¿S�
—¿Cuándo se cayó el puente de piedra?
—Hace treinta y tres años.
—Hm… ¡hace treinta y tres años!
Reflexioné: el cortador de gemas Pernath tendrÃa que tener hoy casi noventa años.
—¡Señorita!
—SÃ, señor.
—¿Hay alguien aquà entre los huéspedes que se pueda acordar de cómo era antes la juderÃa? Soy escritor y tengo interés por saberlo.