El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —Cuénteme todo lo que sepa de él, señorita —la retengo, pero he de fortalecerme enseguida con un coñac—, ¡habla de una manera tan encantadora! (me doy asco).
Se inclina hacia mà con una actitud muy enigmática, para que su pelo me haga cosquillas en la cara, y susurra:
—Ferri era antes todo un elemento… Al parecer pertenece a la más vieja aristocracia, pero eso sólo es un rumor porque no lleva barba, y debió de tener muchÃsimo dinero. Una judÃa pelirroja, que ya desde muy joven era de cuidado —y escribió de nuevo un par de nombres—, le dejó sin blanca, me refiero al dinero. Y al dejarle asÃ, se fue con otro gran señor y se casó con él, con… —me susurra un nombre en el oÃdo que no entiendo—; el gran señor por supuesto tuvo que renunciar a su honor y desde entonces ya no se pudo llamar más Ritter von Dämmerich. Pero que ella fuera antes de cuidado es algo que él no pudo lavar. Yo siempre digo…
—¡Fritzi! ¡La cuenta! —grita alguien desde el estrado.
Hago vagar mi mirada por el local, cuando de repente oigo detrás de mà un ligero chirrido metálico, como si proviniese de un grillo.
Me vuelvo curioso. Y no doy crédito a mis ojos: