El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] —¡Atiéndame! Quiero preguntarle algo de hace mucho tiempo. Si me responde bien, le daré un florÃn que dejo aquà sobre la mesa.
—FlorÃn —repite el anciano y comienza enseguida a dar vueltas a la manivela de la caja de música como un poseso.
Detengo su mano.
—¡Piénselo bien! ¿Conoció hace unos treinta y tres años a un cortador de gemas con el nombre de Pernath?
—¡Hadrbolletz! ¡Sastre de pantalones! —balbucea asmáticamente y se rÃe con todo el rostro creyendo que le he contado un chiste famoso.
—No, no Hadrbolletz… ¡Pernath!
—¿Pereles? —lanza un grito de júbilo.
—No, tampoco Pereles… ¡Per… nath!
—¿Pascheles? —grazna de alegrÃa.
Renuncio decepcionado a mi intento.
—¿QuerÃa hablar conmigo, señor? —el apuntador Ferri Athenstädt está ante mà y se inclina con frialdad.
—SÃ, cierto… Podemos jugar una partida de billar.
—¿Juega usted por dinero, señor? Le doy noventa a cien.
—Está bien, por un florÃn. Comience usted, apuntador.