El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias]
El Golem [Trad. Jose Rafael Hernandez Arias] Una señal… la música comienza a tocar a todo tren.
—Rititit… rititit…
Y amortigua el grito gutural que ha lanzado el sordomudo Jaromir desde la pared al ver a Rosina.
Queremos irnos. Zwakh llama a la camarera.
El ruido general se traga sus palabras.
Las escenas ante mà se tornan fantásticas como la embriaguez con opio.
El capitán de caballerÃa sostiene a la medio desnuda Rosina con el brazo y gira con ella lentamente al compás.
La multitud ha dejado espacio con respeto.
Desde los bancos resuena el murmullo:
—El Loisitschek, el Loisitschek.
Los cuellos se alargan y a la pareja danzante se suma otra, aún más extraña. Un tipo con aspecto femenino con un jersey de punto rosa, pelo largo y rubio hasta los hombros, los labios y las mejillas pintados como los de una ramera y los ojos cerrados en coqueto embeleso pende lánguido del pecho del prÃncipe Athenstädt.
Un vals más dulce brota del arpa.
Una salvaje repugnancia ante la vida me pone un nudo en la garganta.