Historia de un pepe

Historia de un pepe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué tiene usted? —preguntó doña Engracia después de contestar al saludo del abogado—; parece como si algo le hubiera sucedido.

—A mí, señora —contestó el maligno—, nada me ha sucedido; —pero no puede uno ser indiferente a la desgracia de un prójimo, y mucho más cuando éste es joven que daba buenas esperanzas.

Matilde se estremeció, sin saber bien por qué, comprendiendo que aquel preámbulo era el anuncio de algún acontecimiento funesto.

—Pero ¿qué hay? —replicó la señora—, ¿de qué desgracia habla usted? ¿A qué joven le ha sucedido algo?

—¡Y qué! —añadió don Diego—, ¿no saben ustedes que salieron tres días hace, veinticinco hombres del Fijo al mando de un teniente a quien he visto aquí varias veces, don Luis de Hervias?

—Sí —dijo Matilde con interés—, ¿ha sucedido alguna desgracia a Hervias? Concluya usted, por Dios; lo sentiría yo en el alma.

—No —replicó don Diego con mucha calma—, el teniente está bueno y sano; pero no así otros de los que iban en esa malhadada expedición.

Matilde temblaba y no se atrevía ya a preguntar, esperando oír una nueva espantosa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker