Historia de un pepe

Historia de un pepe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Yo, señor —replicó Mariana con mucha calma—, en lo que me fundo es en que en más de setenta años que Dios me ha dado de vida, he oído muchas veces contar cosas muy grandes, y poco a poco van achiquitándose después, hasta quedar reducidas casi a nada. Ya verán sus mercedes cómo así viene siendo, como lo del robo del caudal del rey y la muerte de ese pobre niño, que no parece sino que este español se alegrara de que fuera verdad, tal era la cara que ponía cuando lo contaba.

Nuestros lectores no deben extrañar la libertad que se tomaba la vieja negra, terciando, como lo hacía, en la conversación de sus señoras con una persona de fuera. Hemos indicado ya que Mariana había venido a ser, más que criada, compañera, y por otra parte, lo extraordinario del caso hacía que se le tolerara lo que en otra circunstancia le habría valido tal vez una ligera reprimenda.

La llegada de don Pedro puso término a la extraña polémica entablada entre el abogado del cabello rojo y la vieja negra de las guedejas de lana.

—Tú debes saber —dijo doña Engracia a su marido—, lo que haya de cierto en la fatal noticia que nos da Arochena acerca del situado. ¿Es verdad que Pie de lana se ha apoderado del caudal del rey, derrotando la escolta y dejando muerto al cadete Fernández?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker