Historia de un pepe
Historia de un pepe 
Acontecimientos inesperados
Entre la correspondencia de España que se recibió en Guatemala por un navío llegado a Trujillo tres meses después que el que había traído la noticia de los ascensos, vino una carta sellada, en lacre negro, con las armas de los Fernández de Córdoba y dirigida a don Andrés de Urdaneche. Contenía el aviso del fallecimiento de don Fernando, transmitido por un sobrino suyo, que era, según informaba él mismo, albacea y uno de los herederos del finado. Se recomendaba a don Andrés, en virtud de una cláusula del testamento, abriese un pliego cerrado y sellado que don Fernando había puesto en sus manos en vísperas de salir de Guatemala, rogándole cumpliese la comisión que se le daba en aquel escrito.
Tomó Urdaneche el pliego que había conservado cuidadosamente durante siete años, y sobre cuya cubierta estaban escritas las siguientes palabras:
«A don Andrés de Urdaneche; para abrirlo cuando tenga noticia cierta de mi fallecimiento»; y firmaba: «Fernando Fernández de Córdoba».
