Historia de un pepe

Historia de un pepe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al siguiente día, a las once, se presentó en la capilla el ejecutor de la justicia e hizo que don Juan vistiera una túnica negra, con una cruz roja, y que se cubriera la cabeza y la cara con un capirote donde se veían dos agujeros, para que pudiese el reo ver por ellos el crucifijo que le presentaba uno de los sacerdotes que lo acompañaban.

La fúnebre procesión se puso en marcha. Abríanla los agentes de policía; en medio iba el reo, sentado en un mulo y con pesados grillos en los pies: a la derecha los eclesiásticos y a la izquierda Gabriel, pálido con la cabeza descubierta e inclinada sobre el pecho. Cerraba la comitiva una compañía del Fijo, al mando del capitán Hervias, tan conmovido como el hijo de aquél a quien iban a ajusticiar.

Un gentío inmenso llenaba las calles. Los balcones, y hasta los tejados estaban llenos de curiosos, que habían acudido con la esperanza de conocer a Pie de lana. No pudieron verle la cara y con esto el espectáculo perdió la mitad del interés para aquella buena gente.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker