Historia de un pepe

Historia de un pepe

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Para servir a Dios y a usted, señora —contestó el abogado, señalando una silla a la del rosario y ocupando él su puesto acostumbrado, delante de la mesa. ¿Quiere usted decirme cuál es su gracia y en qué puedo servirla?

—Mi nombre —replicó la señora—, es doña Dorotea Bardales, o de Bardales, pues soy hija de un hidalgo español, que sirvió a Su Majestad por mar y por tierra, aunque con más honra que provecho. En una de las muchas campañas que hizo mi padre, mi madre, que era toda una mujer, quiso acompañarlo, aunque estaba entonces de meses mayores. Yo nací entre el estruendo de la artillería y si me es permitido decirlo, me cortaron el ombligo con bayoneta.

Andando el tiempo, y habiendo quedado huérfana, tuve que acomodarme a servir, y de España vine a estos reinos, como dama de compañía de la esposa de su señor tío de usted, don Andrés de Urdaneche. Muerta esta señora cuando su hija tenía apenas unos doce años, me quedé en la casa, sirviendo de aya a la niña. Algunas veces, aunque pocas, pues yo vivía muy retirada, vi a usted de visita en casa de don Andrés.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker