Historia de un pepe
Historia de un pepe 
Una aventura extraña
Luego que doña Catalina de Urdaneche recibió el legado del tío de Sevilla, no pensó ya sino en que su hijo se proporcionara una ocupación independiente y en que se verificara su matrimonio con Rosalía. Lo primero se obtuvo pronto, teniendo Gabriel oportunidad de adquirir por un precio moderado, una labor a poca distancia de la capital, donde había algún ganado y una regular plantación de caña de azúcar, con su correspondiente trapiche, movido por una corriente de agua. Para lo segundo dio Gabriel los pasos necesarios y todo estuvo allanado pronto. Doña Catalina, Rosalía y Gabriel disponían trasladar su residencia a la finca, a donde llevarían al capitán Matamoros y a los hermanos de Rosalía. La felicidad parecía sonreír a aquellos tres seres, con quienes se había mostrado antes tan huraña.
