La hija del Adelantado
La hija del Adelantado Avocose, pues, con el Gobernador, en conferencia secreta, y le dijo haber adquirido, por una casualidad, datos seguros de que la viuda del Capitán Francisco Cava estaba comprometida en la conjuración; que habÃa acompañado, disfrazada, al médico Peraza, cuando este fue a procurar la evasión de los caciques, y que según toda probabilidad, aquella mujer debÃa saber bien quiénes eran los demás conspiradores y todos los detalles del complot. RodrÃguez concluyó pidiendo al Adelantado un mandamiento de prisión contra la viuda, del cual harÃa un uso prudente, si por el interrogatorio que se proponÃa hacerle, descubrÃa en efecto que fuese culpable. Sin la menor vacilación extendió don Pedro la orden que le pedÃa el anciano, y firmándola y sellándola en toda regla, se la entregó, encargándole no dejase de darle cuenta cuanto antes del resultado del paso que se proponÃa dar. Ofrecióselo RodrÃguez, y sin pérdida de tiempo, se dirigió a casa de Agustina Córdova.
Habiendo llamado a la puerta, salió a abrir Margarita, quien se sobresaltó mucho al ver a RodrÃguez, temiendo fuese a hacer algún mal uso de las especies que con tanta ligereza le habÃa referido.
—Buenas noches, señora Margarita, dijo el anciano.
—¿Qué queréis? ¿a quién buscáis?, respondió la dueña alarmada.