La hija del Adelantado
La hija del Adelantado Pedro Rodríguez sin haber pasado nunca de la condición de simple criado del Gobernador, pues Alvarado solía olvidar el retribuir dignamente a sus más fieles servidores, gozaba, como ya hemos dicho, de toda la confianza de su amo, que conocía la lealtad, el recto juicio y la astucia de aquel anciano. Así, dábale frecuentemente comisiones delicadas e importantes, que el Adelantado no fiaba ni a su Secretario mismo. Desde que se había descubierto la conspiración abortada en la noche del 20 de marzo, Alvarado, que nada pudo averiguar ni por las declaraciones de los Reyes indios y del médico Peraza, por otro medio alguno, acerca de las demás personas ni comprometidas en la conjuración, había encargado a Rodríguez procurase indagar quienes formaban parte del complot, previniéndole se entendiese con él directamente sobre aquel asunto. Aquella circunstancia favoreció los proyectos de Rodríguez, a quien la charla de la criada de Agustina Córdova había revelado cosas que él no sospechaba.