Areopagitica
Areopagitica Porque cuando Dios agita un reino con fuertes y saludables conmociones para su universal reforma, podrá no ser falso que muchos sectarios y maestros fementidos anden atareados en menesteres de corrupción, pero es más cierto que Dios eleva entonces a su labor a hombres de raras capacidades e industria que a la común excede, no sólo para considerar lo pretérito sino también para avanzar sabiamente unos pasos en el descubrimiento de Ja verdad. Porque tal es el orden de Dios al iluminar su Iglesia: dispensar y derramar por grados su fulgor, para que nuestros terrenos mejor lo sobrelleven.