El paraíso perdido
El paraíso perdido Pero, si el lenguaje y temática heroicos al estilo homérico quedan trascendidos por algo, es por un elemento que los acompaña como rasgo fundamental de la figura que encarna esos viejos valores marciales: el radical existencialismo de Satán. Ese existencialismo que se manifiesta, incluso, en el rechazo a aceptar la explicación oficial del propio origen porque no la corrobora su memoria y experiencia de las cosas:
¿Quién vio el surgir de la creación? ¿Recuerdas tú
Que te formasen, que te diera el ser el Hacedor?
De tiempo en que no fuimos no hay noticia,
De ningún predecesor: nos concibió y enderezó
Nuestra propia facultad vivífica, al cumplir el hado
El ciclo señalado […][13]