El paraÃso perdido
El paraÃso perdido Quienes lo descuiden y desdeñen nunca lo verán,
Sino que el duro más procaz se hará, y ciego el ciego,
Que anden tropezando y caigan más al fondo;
Y a nadie más que éstos del Perdón excluyo.
Mas todo no está hecho: transgrediendo el hombre,
Rompe infiel su vasallaje y peca
Contra la supremacÃa excelsa de los Cielos:
Ansioso de Divinidad, lo pierde todo;
Y para expiar su deserción no encuentra nada:
Consagrado y destinado al exterminio,
Ha de morir con toda su posteridad:
O muere él o la justicia; a menos que por él
Otro tan capaz y tan dispuesto pague
El estricto desagravio, muerte por su muerte.
Decid Celestes Potestades, ¿dónde existe tal amor?
De Vosotros ¿quién se hará mortal por redimir
Mortal delito humano y, justo, al injusto salvará?
¿Vive en el Cielo caridad tan pÃa?».
Inquirió, mas todo el Coro Celestial quedó callado
Y silencio hubo en el EmpÃreo: en favor del hombre