El paraíso perdido
El paraíso perdido Y reconciliación; la furia desde entonces cesará:
Sólo dicha entera, en presencia tuya.»
Terminaron sus palabras; mas su dulce aspecto
En silencio hablaba todavía, exhalando inmortal amor
Por la mortal humanidad: aparte, sumisión filial
Brillaba solamente; y cual sacrificio
Que se ofrece jubiloso, aguardó la voluntad
Del magno Padre. Honda admiración cautiva
Al Cielo: qué sentido haya en todo esto,
Adonde lleva. Pero pronto replicó el Omnipotente:
«Oh tú, en el Cielo y en la Tierra sola paz
Hallada para el hombre amenazado; ¡oh tú
Mi complacencia sola! Bien conoces cuánto quiero
Yo a mis obras, y no postrero al hombre
Aunque postrera su creación: por él te aparto
De mi seno y diestra, a fin de rescatar,
Perdiéndote un instante, la perdida raza entera.
Tú, así, el único en poderlo redimir,
A tu natura su naturaleza aúna
Y sé hombre entre hombres en la Tierra,