El paraÃso perdido
El paraÃso perdido Más que por la ley de nacimiento, eres Hijo MÃo:
Más digno por bondad de serlo
Que por grande o por egregio; porque en ti
El amor desborda por encima de la gloria,
Tu humillación exaltará también contigo
A tu humanidad al Trono este.
Encarnado aquà te sentarás y reinarás,
Dios y Hombre, y de Dios y el Hombre el Hijo,
Ungido Rey universal. Todo el poder
Te otorgo, reina para siempre y tus méritos
Recauda, pues Supremo te designo:
Tronos, Principados, Potestades y Dominios
Ante ti se inclinarán, los que habitan
En el Cielo, en la Tierra o bajo Tierra en el Infierno;
Cuando escoltado en gloria desde el Cielo
Aparezcas en la altura y mandes de tu séquito
A los Arcángeles heraldos proclamar
El Tribunal terrible, al instante de los cuatro vientos
Los vivientes, y al instante los difuntos invocados
De pasadas épocas al Veredicto Universal
Se aprestarán, pues tal clamor los alzará del sueño.