El paraíso perdido

El paraíso perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tras cobrar encargo: de entre medio de los miles

De Ardores Celestiales[213], donde estaba

Trasvelado por sus alas fúlgidas, saltó ligero

Y voló por el Empíreo; los coros de los Ángeles,

Partiéndose a su paso, dieron vía a su premura

A través de las celestes rutas, hasta alcanzar

Las Puertas de los Cielos, que se abrieron solas

Y rotaron en sus goznes áureos: tal los hizo,

Y divinamente, el Arquitecto soberano.

Desde allí, sin nube que moleste su visión

O estrella intercalada, aunque mínima, avista,

No distinta de otros globos refulgentes,

Nuestra Tierra y el Jardín de Dios, de cedros coronado

Allá en los montes. Así de noche el cristal

De Galileo observa, menos inconcuso,

Países figurados y regiones en la Luna;

Así un piloto al ver surgir, en medio de las Cicladas[214],

A Delos, Samos, cree vislumbrar

Un punto nebuloso. Hacia allí con vuelo prono

Se apresura y el vasto etéreo cielo surca

Entre mundo y mundo, el ala firme

Ahora en los polares vientos, ya con rápido viraje

Aventa el aire dúctil; hasta que en alturas


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker