El paraíso perdido
El paraíso perdido Al más negro de los granos y la guardan luego.
Parte ocultas venas excavó (no carecía esta tierra
De algo a entrañas similar) de piedra y mineral
De que fundir sus bombas y sus máquinas
De ruina arrojadiza; parte, incentivo cáñamo[240]
Aporta, pernicioso si lo toca el fuego.
Antes de romper el día, bajo consciente noche[241],
En secreto terminaron y formaron filas,
Con callada precaución, inadvertidos.
Ahora, al surgir oriente el alba bella,
Se levanta la hueste victoriosa y a las armas llama
Con trompeta matinal; armados forman
En panoplia áurea, tropa refulgente,
Pronto preparada. Otros, desde montes aurorales,
Avizoran el entorno y batidores de ágil armamento
Baten el terreno por saber del enemigo,
Dónde acampa, si ha huido, o por luchar
Está ya en marcha o hace alto. Lo hallan pronto,
Bajo insignias desplegadas viene, lento
Pero firme batallón. Con singladura rápida,
Zofiel, el ala de los Querubines más veloz,