El paraíso perdido
El paraíso perdido Para asaltarte en el camino o hacerte retornar
Robada de inocencia, de la fe, de la ventura.
Pues ahora y desde el romper del alba, el Demonio,
Mera sierpe en apariencia, ya emergiera
Y ya buscaba dónde más seguro encontraría
A los dos humanos existentes, que en sí
Incluían raza entera, su anhelada presa.
En fronda y campos rebuscó, allí donde un penacho
Forestal o ajardinado resultase más ameno,
Delicioso objeto para ellos de cultivo o de cuidado,
Junto a fuente o margen de riachuelo umbrío
Busca a ambos, pero ansia que su suerte encuentre
A Eva separada, lo desea, mas no espera
Cosa tan insólita, cuando de pronto, así lo quiso
Más allá de su esperanza, a Eva separada atisba,
En un nimbo de fragancia, donde estaba en pie,
Visible a medias, tan arrebolados los rosales que la cercan
Brillan densos, inclinándose a menudo a fin de erguir