El paraíso perdido
El paraíso perdido De vengadores, puesto que ningún lugar
Aparte de éste sirve a su castigo, o venganza de ellos.
Creo que siento nueva fuerza alzarse en mí,
Me crecen alas, dándome dominio vasto
Más allá de estas Honduras, sea lo que sea que me lleva:
Simpatía[293], o bien algún poder connatural
Intenso a gran distancia para unir,
Con amistad secreta, cosas de pareja especie
Con enlace secretísimo. Tú mi sombra
Inseparable tienes que venir conmigo:
Pues la Muerte del Pecado nadie aparta.
Mas para que el obstáculo del viaje
No detenga su retorno por encima de esta Sima
Insuperable, intransitable, intentemos tú y yo
Trabajo aventurado, aunque no desmesurado
Para tu poder y el mío: fundar camino
Sobre este piélago, desde el Infierno al nuevo mundo,
Donde ahora prevalece Satanás; un monumento
De alto mérito a toda la infernal legión
Que allane desde aquí su paso, para tránsito
O emigración, cada cual según su sino.
Y no puedo yo perder la senda, tan intensa
La atracción y nuevo instinto que me arrastra».