El paraíso perdido
El paraíso perdido Retorcida por Natura, inclinada —ya se ve—
A la siniestra parte de que fue arrancada:
Bien está expulsada, puesto que superflua
Para el número que es justo[323]. ¿Por qué Dios,
Creador juicioso, que pobló los altos Cielos
Con Espíritus viriles, creó en la Tierra luego
Semejante novedad, esta bella imperfección
De la Natura, y no colmó de golpe el mundo
De hombres como Ángeles sin fémina,
O encontró distinto modo de engendrar
La humanidad? Tal desastre no ocurriera
Y otros muchos que vendrán, innúmeros
Estragos en la Tierra por las trampas femeninas
Y la estrecha relación con este sexo: pues o
Nunca encontrará el varón capaz pareja, sólo
La que traiga el infortunio, o disparate;
O a la que más ansia raramente la tendrá,
Por su perfidia, viendo conquistarla a candidato
Menos digno; o, si lo ama ella, no la entregarán
Los padres; o a su ideal encuentra él
Muy tarde, ya ligada en lazos maritales
A un despótico rival, vergüenza suya u odio;
Cosas que aflicciones infinitas causarán
Al hombre y turbarán la doméstica armonía».