El paraíso perdido
El paraíso perdido A ese hombre bondadoso, el que bien sacrificara:
¿Tal pago pues recibe la piedad, la pura devoción?».
Y así Miguel repuso, conmovido por igual:
«Los dos que has visto, Adán, son hermanos que vendrán
De tus riñones[363], y el injusto mata al justo por envidia,
Viendo que recibe la ofrenda de su hermano
Beneplácito del Cielo; mas el acto sanguinario
Al final será vengado y a la sancionada fe del otro
No le faltará retribución, aunque aquí lo ves morir,
Rodando por el polvo y el destrozo». A lo que Adán:
«¡Ay, por el hecho y por su causa!
¿Mas Muerte he visto ya? ¿Es éste el modo
En que al polvo volveré? ¡Oh escena
De terror, inmunda y espantosa de mirar,
Horrenda si pensada, ¡cuán horrible de sentir!».
A quien así Miguel: «Muerte has visto en su primera
Forma humana, pero muchas formas hay
De Muerte, y muchos los caminos que conducen